Los textiles marcan una identidad y una pertenencia. Los diseños completan esa pertenencia. Pero nos damos cuenta que no solo es una parte importante para la moda sino para la vida diaria. Es cierto que en el pasado se abogaba por la funcionalidad, pero hay sendas excepciones; porque cualquiera que haya vestido una falda sabrá que no te da la facilidad de movimientos que te proporciona un pantalón.

La vestimenta se vincula con un status y rige un cierto comportamiento. En muchas viviendas, se contaba con muy pocos atuendos y se arreglaban los vestidos en la misma casa.
Pero no todo era vestimenta, si tuviéramos que hablar de alta costura de los textiles sería la Real Fábrica de Textiles que decoraron enormes y lujosas habitaciones con sus hermosos tapices.